lunes, 9 de mayo de 2011

Cuna

Cuando vuelvas, Erato*, ven a mi. Trae las ganas contigo y quizás logres encontrarnos. Ya dejé la noche y el deseo pero tú puedes ser el resto de mi vida. Eres.
Sabes, al escribir siempre te cargo la salvación porque en el mundo "real" dudo que tengamos esa posibilidad. Aquí y ahora somos infinitos, cíclicos y sagrados. Hermosos, perfectos, duendes jugueteando en la espesura. Amo eso de ti, la libertad que me das de crearte y recrearte, de transformarte en lo que odio y lo que quiero, de abrir mil puertas y caminos que no están.

La distancia es larga pero no es decidora porque permaneces. Estás en los fantasmas que nunca abandono. Eres mi memoria, el recuerdo de mí misma, de las batallas perdidas ganadas y por luchar. Eres tantos, todos los hombres de mi vida y sin embargo, nunca hay otros, sólo tú. Tú invisible, tú ausente, tú imaginario, tú noche, tú calle, tú piel, tú permanencia...

Aliento: lo tomas de mis besos para dárselo al olvido y pasa el tiempo y desfallezco y llueve tu risa y el amanecer nunca fue tan grandioso.

No quiero ni puedo olvidarte, y llegas.


*musa de la poesía lírica (canción amatoria)

sábado, 30 de abril de 2011

A tu nomía

Autonomía. Error. Atunomía. A-tu-nomía. A tu nombre.

Tu nombre.

Rueda entre los músculos de mi garganta entre mis dientes. Camina todopoderoso sobre mi lengua que arde en deseo. Lo escupo porque quema, porque es igual a tantos otros y porque -queridas casualidades- es idéntico a un grande de mi vida armónica/sonidosa/musical.

Quisiera tener la osadía de escribirlo, de tipear cada una de sus letras y tomarme un tiempo para saborear el sonido que escapa sin poder evitarlo. Todos lo saben pero mi cobardía no da pie atrás. Mi cobardía parece demasiado valiente aveces.

lunes, 28 de marzo de 2011

Permanencia


No puedes faltar, por alguna razón que desconozco sigues existiendo como estándar de quién sabe que. No tienes importancia, ya no pienso en ti a cada hora pero tampoco puedo mentir y decir que no pienso en ti de plano, este escrito es ejemplo del punto.
Mañana trabajo y lo primero que pienso al respecto es moto y tú, tú y tu risa, tu pelo al viento y mi pecho contra tu espalda, noches enteras de dar vueltas y hablar de todo lo que sueño hablaremos.

Siempre pienso que tendremos tanto por hablar cuando caigan todas las paredes que quedan por caer, sin embargo, la historia debiera ser evidencia suficiente de lo contrario. Sí, hay cosas de que hablar pero eres menos de lo que espero de ti mismo, la equivocada soy yo eso es cierto pero en medio de todas tus mentiras y de todos los laberintos que inventas para mi aún veo algo intrigante. Me engaño, insisto.

Pero pienso en ti y creo que no es tan fácil quitarte el rol que cree para ti y que supiste cumplir a cabalidad. Fuiste tantas cosas, fuiste mi musa, mi Romeo y mi destino trágico.
Ahora eres más tú y menos mi imaginación, más normal y menos poesía, más mentiras y menos noche. Pero, a mi pesar o a tu pesar, sigues siendo increíble, único, loco y hermoso.
No me importa que sigas pegado con la gente que yo deje tantos años atrás, no me importa que mientas y trates de mantenerme en el engaño, no me importa que en realidad sepas menos de lo que dices saber. No me importa nada de lo que inventaste, ni me importa tu afición por seguir haciéndolo. Ya sé que no debo creerte y sin embargo sigo dispuesta a engañarte de vuelta para amarnos. Sigo dispuesta a nuestro juego, sigo en espera del punto cúlmine si este llegase, sigo en espera de la noche estrellada que mi cabeza prometió para nosotros.

Sigo, ese es el punto.
Sigo y tú también sigues.

sábado, 26 de febrero de 2011

huid

Siempre vuelvo a ti, pese al tiempo y pese a las vueltas del camino.

El amor te hizo eterno e infinito, escondido entre las piedras. Te lleno de talentos que no tienes y de besos que nunca serán míos.

Espero una noche poseerte y luego dejarte, que dudes de lo que haga y de lo que haces y que sientas fría tu cama al buscarme por instinto.

Que no entiendas nada, por una vez tener la mano ganadora.