Tu nombre.
Rueda entre los músculos de mi garganta entre mis dientes. Camina todopoderoso sobre mi lengua que arde en deseo. Lo escupo porque quema, porque es igual a tantos otros y porque -queridas casualidades- es idéntico a un grande de mi vida armónica/sonidosa/musical.
Quisiera tener la osadía de escribirlo, de tipear cada una de sus letras y tomarme un tiempo para saborear el sonido que escapa sin poder evitarlo. Todos lo saben pero mi cobardía no da pie atrás. Mi cobardía parece demasiado valiente aveces.